Si hace poco tiempo que indagas por el mundo del Aceite de Oliva Virgen Extra, puede que te haya extrañado ver cómo algunas variedades de cosecha temprana se presentan como AOVEs ‘en rama’ o sin filtrar. ¿Qué significa esto?

La mayoría de aceites presentes en el mercado pasan por un proceso de filtrado antes de su envasado y distribución. Los aceites en rama o sin filtrar no pasan por este proceso, y presentando un color verde opaco por su alto contenido en micropartículas. En cuanto al sabor, se trata de aceites frescos y fragantes, con un alto contenido en polifenoles que los hacen algo más picantes que los aceites filtrados.

La presencia de las micropartículas que dan ese aspecto turbio característico de los aceites en rama no resta calidad a los mismos, pero sí afecta a su tiempo de conservación. Por ello, se aconseja su consumo lo más próximo posible a la fecha de recogida, y no más allá de los 6 meses desde la cosecha.

Aceite de oliva filtrado y sin filtrar, ¿cuál es mejor?

Las propiedades organolépticas son idénticas en ambos casos, de manera que no hay uno mejor que otro. Todo dependerá de tus gustos o preferencias, ya que como hemos apuntado anteriormente los aceites sin filtrar son algo más picantes y los filtrados por el contrario tienen un sabor más suave. Sí que te recomendamos que uses el aceite sin filtrar en crudo, mientras que los filtrados son perfectos para cualquier tipo de elaboración.

Si sientes curiosidad por saber cuáles son las diferencias de color, sabor y aromas entre el aceite de oliva filtrado y sin filtrar, puedes comprobarlo adquiriendo uno de nuestros estuches ‘Recuérdame’. Este estuche contiene, además de una botella de AOVE de recogida nocturna, dos botellas de recogida diurna: una de ellas filtrada y otra, sin filtrar. Las tres están elaboradas a base de un coupage de aceituna Picual con notas de Royal, de manera que son una opción perfecta para comparar los diferentes matices entre estas tipologías de aceite.

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